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Como buena apasionada de la docencia, al final de su charla la Rectora de INCAE dejó una tarea a quienes escuchaban su presentación.
Bryam Martínez / Comunicación Institucional
El Auditorio Nacional del Museo de los Niños, en Costa Rica, fue el escenario que recibió a mentes creativas, curiosas y críticas de distintos ámbitos, con el fin de compartir ideas y debates que aportaran a la transformación social.
El evento TEDxPuraVida se realizó el 7 de agosto y contó con la participación de la Rectora de INCAE, Camelia Ilie Cardoza. Pasadas las 5 de la tarde, la rectora inició su presentación; lo primero que llamó la atención fue la pregunta que proyectó en la pantalla: “¿Sembradores o cosechadores?”. ¿La charla era sobre agricultura, sequía o cambio climático? No. Pero, con el paso de los minutos, esta metáfora fue cobrando sentido.
A través de dos historias, una personal y otra del ámbito laboral, Camelia expuso su punto de vista: las organizaciones que siembran y se atreven a innovar a tiempo, incluso en momentos difíciles y de cambios, logran obtener una buena cosecha.

El ejemplo que compartió con el público fue el de la organización que hoy lidera: INCAE. En 2019, ella y su equipo presentaron a la junta directiva la propuesta de establecer una alianza global con una de las mejores instituciones tecnológicas del mundo. La idea generó opiniones divididas, pero finalmente se logró “sembrar” con la convicción de ofrecer a la sociedad una propuesta educativa vanguardista y con visión internacional, como es característica de INCAE.
Meses después, la pandemia de la COVID-19 obligó a un salto trascendental hacia el mundo digital. En INCAE, esta situación no tomó por sorpresa: la siembra temprana permitió cosechar resultados positivos a tiempo.
Tras años de experiencia y observación del comportamiento de diferentes instituciones, la Rectora planteó tres paradigmas que frenan el cambio:
El corto plazo. En un entorno tan cambiante, muchos se preguntan por qué planificar para más de dos o tres años.
La uniformidad en los equipos. “Quiero en mi mesa de dirección personas en quienes confío, parecidas a mí, que sigan la misma línea de pensamiento, unos clones”, señaló, advirtiendo que esto limita el intercambio real de ideas y el pensamiento fuera de lo tradicional.
La supervisión excesiva. “Como no quiero riesgos, voy a supervisar todo, controlar todo y auditar permanentemente. Así, transformamos las organizaciones en guardianas del pasado o simples cosechadoras de resultados, olvidando que también debemos sembrar para el futuro”, subrayó.
Ante este panorama, propuso cómo debería ser la agenda de una junta que siembra pensando en el futuro:
“Tenemos que hablar de finanzas y cumplir con nuestras obligaciones, eso es claro. Pero también debemos preguntarnos dónde está la disrupción, por dónde vendrá la innovación que cambiará nuestros negocios. Debemos reclutar y cultivar el talento que ejecutará nuestras estrategias, identificar riesgos invisibles y asegurar la sostenibilidad de nuestras instituciones. Y, ¿cuándo hacerlo? Uno, cuando el presente sea muy confortable; dos, cuando aún no haya signos de obsolescencia; y tres, cuando menos se necesite”, subrayó.
Para cerrar su charla, fiel a su vocación docente, dejó como tarea una pregunta al público, para reflexionar e implementar en sus organizaciones:
“¿Y ustedes qué son? ¿Cosechadores o sembradores?”