• Para esta profesional, uno de los pilares que la mantienen con fuerza día a día es el amor a su familia.

Hace 6 años a Graciela Rodríguez no se le pasaba por la mente que ella tenía la capacidad de estudiar una maestría en INCAE, pero su determinación y perseverancia cambiaron esta realidad; actualmente es una Incaísta orgullosa, profesional destacada y madre que trabaja por el bienestar de sus hijos.

Es originaria de Poás, Alajuela, Costa Rica, Graciela creció en una familia muy amorosa; a diario miraba como sus padres se esforzaban para lograr cubrir todos los gastos en el hogar. Cuando terminó el colegio, persiguió su sueño de estudiar arquitectura, a pesar de los obstáculos económicos y los comentarios negativos, logró graduarse.

“Una profesora me dijo que arquitectura era muy difícil y que (yo) no podría. Entonces me cuestioné por varios días, por qué alguien me tiene que etiquetar o pensar que no puedo. Mucho de lo que he construído hasta hoy lo he ido haciendo con ese deseo de demostrarme a mí misma que sí puedo”, recordó Graciela.

Un proceso de transformación

Ya con una familia y con todo el deseo de seguir profesionalizándose, Graciela inició sus estudios en el programa de MBA Full Time en INCAE, por esta razón se mudó al campus Walter Kissling Gam, acompañada de su esposo y su pequeña hija.

Graciela comenta que el primer día que llegó a INCAE, se cuestionó en voz alta: “qué estamos haciendo”, porque tenía dudas de cómo sería el proceso y si de verdad podría conquistar la nueva meta académica, esto porque su realidad era muy distinta a la de muchos de sus compañeros, pero aún con todas esas dudas siguió con determinación su nueva fase, ya no solo como madre o esposa, sino como una alumna con el deseo de convertirse en Máster en Administración de Empresas.

“INCAE para mí ha sido un proceso de transformación, pero fue mucho también de conectar con esos puntos sensibles, de seguir retándome y descubrir que sí era capaz en las cosas que no era buena como algunos decían, por ejemplo, el tema de las finanzas”, subrayó.

Los compañeros de clases y su familia fueron esa fuente de motivación cuando Graciela creía que ya no podía continuar con su proceso de formación profesional. Varios meses después de inicar sus estudios en a esta Escuela de Negocios, la meta se volvió más retadora, porque quedó embarazada de su segundo bebé.

“Me enteré de que estaba embarazada como a los 5 meses después de iniciar con la maestría, fue un balde de agua fría para mí, porque si ya la tenía difícil con una hija ahora con dos, pero no fue imposible. Fue mucho de planificación y apoyo con mi pareja”, explicó esta profesional.

“En algunas ocasiones no estudiaba, me quedaba dormida por el embarazo y no leía todo el caso, pero me apoyaba mucho de mis compañeros porque ellos tenían conocimientos y fortalezas que me complementaron en todo este proceso”, añadió.

Apoyo de Career Services

A meses para finalizar su maestría, Graciela se cuestionó cómo sería su empleabilidad, porque ahora sus responsabilidades habían aumentado, así que buscó el apoyo de la oficina de Career Development & Alumni Experiencie que brinda un servicio permanente a toda la comunidad Incaístas.

“Recuerdo que hablé con Adriana Segura (Coordinadora de Alianzas Corporativas para Colocación), le comenté sobre la posibilidad de una contratación bajo mi situación (el recién embarazo). Porque yo tenía mucho miedo de no lograr colocarme en una empresa. INCAE fue sin duda un apoyo muy importante en mi inserción laboral, especialmente el trabajo que hice con Nicolás (Herzovich, asesor de Empleabilidad en el departamento de Career Development), estuve muy de la mano con él, me dio herramientas, me escuchó luego de cada una de mis entrevistas”, recordó.

Después de cumplir con el proceso de reclutamiento, Graciela inició entró a laborar para BAC Costa Rica, como Jefa Desarrollo y Estrategia Empresarial PYMES, un lugar donde ha podido desarrollar su potencial como profesional. Actualmente gana 4 veces más en comparación a su antiguo trabajo, previo a su MBA, y asegura sigue aprendiendo para lograr mostrar cada día una mejor versión de sí misma tanto en el trabajo, como con su familia y con sus amigos.

“Para mí INCAE fue más que un lugar donde adquirí nuevos conocimientos, fue un proceso que me ayudó a encontrar mi propósito de vida, conocer dónde quería ir hace unos años, y hasta dónde puedo llegar a futuro”, agregó Graciela.