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El liderazgo con propósito no se enseña únicamente en teoría; se vive, se cuestiona y se construye a través de decisiones reales. Así lo demostraron María José Mena y Alberto Sáenz, cofundadores de Pollen Keepers, al protagonizar un caso vivo en INCAE Business School que fue mucho más que una sesión académica: fue una invitación a repensar qué significa realmente construir una empresa con impacto.
Ante 56 estudiantes del programa MBA, la historia de Pollen Keepers se convirtió en un espejo de los retos, las dudas y las decisiones que enfrentan quienes eligen emprender sin renunciar a sus valores. Desde la elección de inversionistas alineados con su propósito, hasta la construcción de una cadena de suministro sostenible y una propuesta de valor auténtica, cada decisión reflejó una convicción clara: el crecimiento empresarial y el impacto positivo no son caminos opuestos.
Pero detrás de cada decisión estratégica hay una historia personal. Y en el caso de María José, esa historia también ha sido moldeada por espacios de formación que fortalecen el liderazgo femenino en la región.

Su paso por el programa LEADS Mujer, del Centro de Liderazgo Inclusivo y Sostenible de INCAE, marcó un punto de inflexión en su trayectoria. Este programa no solo le brindó herramientas empresariales, sino también una red de apoyo, confianza y visión estratégica que le permitió consolidar su rol como líder y tomar decisiones con mayor claridad y propósito. Fue un proceso de transformación que trascendió lo profesional para impactar su manera de liderar, negociar y proyectar el crecimiento de su empresa.
Ese liderazgo auténtico y transformador fue reconocido recientemente con el premio Mujeres Líderes Transformadoras, otorgado por Awards of Happiness e INCAE, un reconocimiento que destaca a mujeres que están redefiniendo el éxito empresarial al integrar impacto social, sostenibilidad y desarrollo humano en sus organizaciones.

Durante el caso, los estudiantes no solo analizaron cifras o estrategias; se enfrentaron a preguntas más profundas sobre propósito, éxito y coherencia. Como señaló uno de los participantes:
“Fue especialmente valioso poder analizar decisiones estratégicas directamente con los fundadores. Permite entender cómo la sostenibilidad puede integrarse de forma concreta en el modelo de negocio y generar oportunidades reales de crecimiento.”
Otro estudiante lo resumió con claridad:
“El caso vivo es una de las experiencias más enriquecedoras del programa. Escuchar de primera mano los retos y decisiones del emprendedor permite aterrizar mucho mejor los conceptos que vemos en clase. Además, este tipo de casos obliga a ir más allá de los números y entender el contexto, las motivaciones y las implicaciones reales de cada decisión.”
Los participantes también resaltaron el componente humano de la experiencia:
“Este caso te obliga a salir del Excel. No se trata solo de números, sino de entender a la persona detrás de la empresa y las decisiones que está tomando. Fue también una excelente forma de cuestionarnos cómo definimos el éxito en nuestras propias vidas.
Esa dimensión humana fue precisamente uno de los elementos más poderosos del caso. Porque al final, liderar no es solo optimizar resultados, sino tomar decisiones alineadas con quién eres y el impacto que quieres dejar.

La profesora Andrea Prado, directora de la Cátedra Strachan, destacó el valor de estos espacios:
“Traer emprendedores como María José y Alberto al aula nos permite acercar a los estudiantes a casos reales e inspiradores con los que pueden identificarse más fácilmente. Estos espacios los invitan a reflexionar, desde etapas tempranas de su desarrollo profesional, sobre preguntas fundamentales del liderazgo, mostrando que es posible construir empresas exitosas sin perder de vista otras dimensiones clave de la vida más allá del componente económico.”
Por su parte, Gabriela Lucke, directora del Centro de Liderazgo Inclusivo y Sostenible y ejecutor del programa LEADS Mujer, resaltó el impacto de acompañar a mujeres líderes en su proceso de crecimiento:
“El liderazgo femenino necesita espacios donde las mujeres puedan fortalecer su confianza, tomar decisiones estratégicas con claridad y construir redes que potencien su crecimiento. María José es un ejemplo de cómo, cuando se combinan capacidades, propósito y acompañamiento, se generan transformaciones reales no solo en las empresas, sino en las comunidades que estas impactan, aportando a la construcción de un modelo de desarrollo inclusivo a nivel país.”
Al finalizar la sesión, la experiencia continuó con una cata de mieles liderada por los fundadores, donde los estudiantes pudieron explorar los distintos perfiles de sabor y comprender, desde los sentidos, la conexión entre territorio, producto y sostenibilidad.





Sobre los casos vivos y la Cátedra Strachan
La metodología de “casos vivos” promueve una discusión en torno a un reto que haya enfrentado una empresa u organización. El objetivo es que los estudiantes puedan proponer soluciones para enfrentar dicho reto. Luego de escuchar las recomendaciones plateadas por el grupo, el protagonista del caso revela lo que se hizo, lo que efectivamente funcionó y lo que no. Esto permite crear un espacio de aprendizaje dinámico con ejemplos concretos y reales, así como recibir retroalimentación en tiempo real de las recomendaciones otorgadas.
A través de iniciativas como esta, INCAE Business School reafirma su compromiso con la formación de líderes capaces de construir organizaciones sostenibles, impulsar la innovación con impacto y contribuir al desarrollo económico y social de América Latina.
Este caso vivo fue preparado por el equipo de la Cátedra Strachan, conformado por la Profesora Andrea Prado y el investigador J. Ignacio Sánchez.