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Por: Roberto Artavia y Jaime García. Abril 2025
En junio de 2015, el Papa Francisco publicó la encíclica «Laudato si’: Sobre el Cuidado de la Casa Común«, un documento revolucionario que le dio nuevo impulso al diálogo global sobre sostenibilidad al integrar preocupaciones ambientales, económicas y sociales en un marco ético coherente. Este documento no solo representó un hito para la Iglesia Católica, sino que ofreció un paradigma valioso para líderes empresariales y formuladores de políticas en todo el mundo.
La encíclica articula varios principios fundamentales que resultan particularmente relevantes para el ámbito empresarial:
En 2025, diez años después de su publicación, Laudato si’ resulta más pertinente que nunca. Como señala el Papa Francisco en su exhortación apostólica posterior, Laudate Deum (2023): «Con el paso del tiempo advierto que no tenemos reacciones suficientes mientras el mundo que nos acoge se va desmoronando» (§2).
El documento anticipó muchas de las preocupaciones que hoy están en el centro del debate sobre sostenibilidad empresarial:
Según Schaltegger et al. (2023), la visión de Laudato si’ ha influido significativamente en el desarrollo de marcos ESG más integrales y en la evolución de los criterios de inversión de impacto.
El nacimiento del Índice de Ecología Integral Humanista se dio en 2017, cuando la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger otorgó a la Universidad Católica de Costa Rica (UCAT) la sede de su VII Simposio Anual de Universidades Católicas. El tema central del simposio fue Laudato si’: El cuidado de la casa común, una conversión necesaria a la ecología humana». Durante este encuentro internacional se inauguró el Observatorio Laudato si’, cuya principal misión es fomentar y socializar la investigación a partir del Índice de Ecología Integral Humanista (IEIH).
El IEIH, desarrollado por INCAE Business School con el liderazgo de Roberto Artavia Loría y Jaime García Gómez, con el apoyo de la Universidad de Católica de Costa Rica, surgió como una herramienta que, tomando en cuenta criterios de la Doctrina Social de la Iglesia y 90 indicadores sociales y ambientales, analiza la relación de cada país con la propuesta del Papa Francisco.
Su surgimiento desde el INCAE-CLACDS fue la continuación de un proceso que ya había impulsado la articulación de índices globales y regionales de progreso social, de desempeño ambiental y de sostenibilidad multidimensional en años recientes a través de organizaciones cercanas, como Social Progress Imperative y la Fundación Latinoamérica Posible (luego Fundación Viva Idea), y con apoyo de Viva Trust y Fundación AVINA, que a su vez habían propiciado la creación de índices de desempeño ambiental en el Instituto de Política Ambiental de la Universidad de Yale y en la organización internacional llamada Global Footprint Network.
La primera medición del Índice (2017) incluyó información de 127 países de 5 continentes. Desde entonces se ha publicado 4 veces (2019 y 2024). Y ahora en el 2025 se creó el IEIH-X (Sánchez, García & Rodríguez, 2025) una versión actualizada del índice que integra tres pilares fundamentales:
Gráfico 1: Distribución poblacional de los niveles del IEIH-X. 64.91% de la población evaluada (correspondiente a 4,926,210,792 personas) reside en países clasificados en los niveles Muy Bajo y Bajo del IEIH-X

Fuente: Cálculos propios con datos del IEIH-X.
Desde su concepción, el IEIH ha procurado ser una herramienta que mida objetivamente el desarrollo humano y ambiental de las naciones, basándose en un diálogo abierto y equilibrado entre los postulados del Papa Francisco en la encíclica Laudato si’ y las variables socioeconómicas que emplea habitualmente la academia para medir el progreso humano y la sostenibilidad ambiental.
Este índice representa un puente entre la ciencia contemporánea y la sabiduría ética, proporcionando un instrumento que permite a líderes empresariales y formuladores de políticas evaluar el progreso más allá del PIB y otros indicadores convencionales. Los resultados del IEIH revelan patrones significativos, como rendimientos decrecientes en la relación entre riqueza económica y bienestar integral, confirmando que «el crecimiento económico, aunque necesario, no es suficiente para garantizar un desarrollo integral humanista sostenido» (IEIH).
En un mundo empresarial crecientemente consciente de su responsabilidad social y ambiental, Laudato si’ ofrece principios orientadores para una economía que sirva genuinamente al bien común y respete los límites planetarios. Como afirma Henderson (2020), «el enfoque de ecología integral propuesto por el Papa Francisco no es solo moralmente imperativo sino estratégicamente prudente para las empresas que buscan prosperar en el largo plazo.»