Por: Juan José Cruz. Ha compartido su experiencia en universidades distinguidas a nivel internacional. En sus manos ha tenido proyectos de suma importancia. Además, cuenta con una gran experiencia en marketing y gusta del fútbol y el cine. Sin embargo, el reto más grande de Michele Quintano apenas comienza: adentrarse en una nueva cultura educativa para formar a los directivos que buscan conquistar el mañana.

Su labor como investigador se remonta a la década de los 90 en la Università di Napoli Parthenope (Italia). Ahí ha podido dar clase durante más de 14 años e incluso alcanzó el grado de Jefe de Estudios en los grados de Management. En dos años con ese puesto, tuvo contacto con más de 5 mil estudiantes que, además, recibieron conocimientos de gran importancia.

Madrid es una de las ciudades que más ha marcado su vida. Quintano define su estadía ahí como el inicio de un proceso de internacionalización. El mercado y sus competidores eran absolutamente diferentes a lo que había conocido con anterioridad, pero todo lo que vio le ayudó a entender el mundo empresarial y de negocios. “Estar ahí fue una de las mejores decisiones de mi vida”, afirma con orgullo.

Su experiencia en marketing le ha permitido favorecer el desarrollo académico de otras personas que, como él, sueñan con contribuir al mundo de la educación. Entre sus logros puede presumir el desarrollo de varios programas, como el Executive MBA en ESADE Business School (España), y el Máster en Dirección de Marketing y Ventas, perteneciente a la misma institución. Esto le permitió mezclar tres de sus más grandes intereses: la administración y la dirección de empresas, el marketing, y la educación.

¿Por qué INCAE?

La relación de INCAE Business School con ESADE fue uno de los principales motores que lo atrajo a esta institución. Al principio, unirse a INCAE parecía una labor titánica, no solo en el ámbito laboral, sino también en el personal. Sin embargo, el salto profesional y las ganas de hacer algo diferente terminaron por convencerlo. Aunque pasó gran parte de su vida en Europa (principalmente en Italia y España), no extraña muchas cosas de aquellos territorios. “Un italiano atípico”, se define a sí mismo.

Quintano ya contaba con una gran experiencia en organizaciones educativas, pero INCAE se presentó como una oportunidad de “volver a empezar”. Sí, era un nuevo país, una nueva institución, y con nuevas personas, pero las ganas de contribuir a la formación de otros alumnos seguían siendo las mismas. Por ello aceptó el reto de adentrarse en un territorio desconocido y no solo compartir sus conocimientos, sino también engrandecerlos.

“Llevo semanas muy contento con la elección hecha, de ver cómo puedo aportar mi granito de arena. Es un placer, es un honor, pero también un desafío personal importante dentro del punto de vista personal y profesional. No es cualquier cosa entrar en esta fantástica institución que es INCAE, y trabajar mano a mano con todo el equipo para hacer las cosas bien. Hay unos perfiles y personas fantásticas”, mencionó Quintano.

Su reto más grande, hasta el momento, ha sido desprenderse de los conocimientos que se aplican en otras partes del mundo, como Europa, por ejemplo. La región centroamericana es única y requiere que sus estudiantes aprendan con base en el entorno que les rodea, pero también con miras a crecer y expandirse en todo el mundo. Estas características particulares de la región han motivado a Quintano para descubrir y conocer algo nuevo todos los días. Él afirma que la edad no es ningún impedimento a la hora de aprender datos relevantes sobre la cultura y los países donde ahora tendrá un impacto.

La herencia y el legado de INCAE también son dos aspectos que rigen los planes de Michele Quintano en la institución. El nuevo Decano Asociado de Educación Ejecutiva e Innovación Estratégica afirma que ha detectado intereses muy particulares en las nuevas generaciones. Hay pasión por el cambio, por generar impacto social y llevar a Centroamérica a las grandes ligas.

El reto es explotar esos intereses y mezclarlo con las características que han definido a la institución durante años: programas enfocados a la sustentabilidad, la diversidad, y la inclusión en todo sentido. En este último punto, Quintano tiene gran conocimiento. Durante sus años en España ayudó a la creación de un programa para mujeres en ESADE, y cada año, más de 150 directivas se inscriben en él.

“Una de las claves que he visto en las escuelas que quieren aportar algo, más allá de ser exitosas en la industria, es la diversidad y la inclusión. Son muchas las actividades que se pueden hacer al respecto. Se tiene que planear la integración de perfiles nuevos a los que estábamos acostumbrados a ver. Creo mucho en la ayuda y el impacto social que puede tener una escuela a través de los programas y mensajes que da en el aula”, agregó.

Pero ni toda la experiencia facilita la formación de nuevos directivos. El mundo y sus intereses han cambiado radicalmente en los últimos años, y lo siguen haciendo (aunque a un ritmo más lento) día con día. Los directivos empresariales del presente requieren una nueva visión, una forma diferente de enfrentar los tópicos que la sociedad demanda. Se presenta entonces una necesidad de formar lideres diferentes en cada generación.

Los ejecutivos del mañana

Para Quintano, los nuevos ejecutivos que ayudará a formar deben ser resilientes y entender que el cambio se presenta día a día y de maneras inesperadas. También deben contar con la capacidad de resolver crisis y aventurarse a tomar decisiones de suma importancia. Señala que algo tan simple como un FODA puede ser la diferencia entre la ruina de una empresa o su renacimiento.

Finalmente, también afirma que la formación de directivos del futuro debe enfocarse en el entendimiento y aprovechamiento de todos los recursos humanos disponibles. El choque de todas las generaciones que conviven en una organización puede ser difícil de manejar.

“Un rol de las escuelas de negocios es preparar a los estudiantes para que las generaciones encajen. Tanto los jóvenes como los más adultos lo pueden vivir como un conflicto. Son puntos de vista, de partida, y de llegada completamente distintos. Hay que buscar la manera de que cada uno entienda al otro y pueda sacar provecho de las diferencias. Todo se trata de adaptación y de diferentes interpretaciones de la realidad”, finalizó.

Quintano sabe que el futuro de la educación en Centroamérica es prometedor. Los jóvenes y emprendedores de la región le han demostrado que existe una preocupación real por el desarrollo de la zona y que ya no es suficiente quedarse con los conocimientos adquiridos durante la etapa académica. Por ello considera que el lifelong learning (aprendizaje a lo largo de la vida) y las relaciones con otras personas llenas de experiencia son algunos de los caminos que deben recorrerse si se quiere estar siempre un paso más allá.

Experiencia, inteligencia y valentía son palabras que definen a Michele Quintano, el nuevo Decano Asociado de Educación Ejecutiva e Innovación Estratégica. En sus manos no solo se encuentra el crecimiento de nuevas generaciones de Incaístas, sino también la oportunidad de generar un gran impacto en la región, y el compromiso de continuar con el legado de esta institución. En pocas palabras, un hombre de retos y sin miedo al cambio. La combinación perfecta para formar parte de la comunidad Incaísta.