Por Jorge Vinicio Murillo. Los problemas ambientales que enfrentamos hoy en día son innegables y apremiantes. El cambio climático, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero, ha alcanzado niveles alarmantes. Existe un 50% de probabilidades de que en los próximos cuatro años la temperatura media anual supere en 1.5 °C los niveles preindustriales. Esta cifra indica el punto en el que los efectos del calentamiento global se agravarán y se acerca al límite de 2 °C fijado en el Acuerdo de Paris de 2015 [1].  Actualmente hemos comenzado a experimentar temperaturas extremas en diferentes regiones, gran cantidad de costosos incendios y aumentos en los niveles del mar que amenazan con afectar ciudades Latinoamericanas ubicadas en el Caribe, el Golfo de México, América Central, Colombia, Brasil, Uruguay y Argentina.[2]

La sobreutilización de recursos naturales es otro síntoma urgente de la gravedad del planeta. Para el año 2023, la humanidad había agotado el presupuesto ecológico anual de la Tierra en poco más de siete meses.[3]  Esto significa que estamos consumiendo recursos a un ritmo insostenible y poniendo en peligro la capacidad de regeneración de nuestro planeta. Además, la contaminación del medio ambiente es también preocupante. La proliferación de plásticos y productos químicos tóxicos está dañando la biodiversidad, contaminando el agua y afectando la salud humana. Sólo por dar un ejemplo, entre 9 y 14 millones de toneladas de plástico ingresan a los océanos cada año, amenazando la vida marina y los ecosistemas costeros [4] y con ello, la vida en el planeta.

Ante un planeta cada vez más enfermo y en el que las acciones de los gobiernos y las grandes empresas por sanar sus padecimientos parecieran no ser suficientes, los emprendedores podrían unirse a la búsqueda de una cura para evitar el desastre climático. El emprendimiento verde en Latinoamérica está experimentando un auge emocionante, con un aumento en la inversión y la adopción de soluciones sostenibles en varios sectores clave. Emprendimientos como Negawatt [5] en Guatemala o Penseed [6] en Costa Rica son sólo dos ejemplos de las muchas iniciativas emprendedoras verdes que INCAE Business School ha apoyado en sus programas académicos. A medida que el planeta continúa enfrentando desafíos ambientales que deterioran su salud, estos emprendimientos desempeñan un papel crucial en la búsqueda de soluciones innovadoras y sostenibles que contribuyan a su cura.

El emprendimiento verde se reconoce como la creación, desarrollo y gestión de negocios que buscan generar impactos positivos tanto económicos como ambientales. Estos emprendimientos están arraigados en la idea de que la rentabilidad no debe comprometer la sostenibilidad del planeta. Por lo tanto, los emprendedores verdes se esfuerzan por abordar los desafíos ambientales al identificar oportunidades para la innovación en sectores tradicionales y emergentes, lo cual beneficia al medio ambiente, pero a su vez, puede ser una fuente de diferenciación y competitividad para las nuevas empresas en un mercado cada vez más consciente.

Los emprendedores pueden moverse más rápido que los gobiernos lentos para abordar los desafíos ambientales que padece el planeta. Su aporte podría estar en crear soluciones sostenibles por medio de enfoques renovados en los que los negocios sean motores del cambio positivo. Así, el emprendimiento verde no es solo una moda pasajera, sino una respuesta necesaria y valiosa a los desafíos ambientales que enfrentamos.

Acá es importante señalar que la sostenibilidad también ha encontrado su camino dentro de las actividades de emprendimiento corporativo de muchas empresas grandes. Corporaciones como Cargill, Adidas y Volvo han implementado estrategias de emprendimiento corporativo sostenible con resultados exitosos. Estas empresas están reinventando la forma en que hacen negocios con un impacto real en la salud a largo plazo de nuestro planeta. Al asociarse con startups prometedoras, las corporaciones están convirtiendo los desafíos de sostenibilidad en oportunidades de crecimiento, desarrollo de productos, mayores retornos financieros e impacto positivo en nuestro planeta.

Así, el emprendimiento verde en Latinoamérica trasciende fronteras y sectores. Desde la agricultura de precisión que optimiza el uso de agua y fertilizantes hasta la movilidad sostenible que reduce la congestión y las emisiones en las ciudades. Las posibilidades son amplias, pero cabe señalar que una mentalidad innovadora y comprometida con la sostenibilidad es fundamental para aprovechar el potencial del emprendimiento verde en la creación de un futuro más equilibrado tanto ambiental como económicamente. Ese tipo de mentalidad ha crecido fuertemente en el contexto latinoamericano y debe ser impulsada con recursos, conocimiento y oportunidades de crecimiento. El emprendimiento verde tiene el potencial de transformar la región hacia un futuro más resiliente y sostenible y así, contribuir con la cura al padecimiento que enfrenta nuestro planeta.

Cada emprendimiento individual puede tener sólo un impacto pequeño, pero ponga todos esos impactos juntos y comenzarán a hacer un verdadero cambio en la salud del planeta. ¿Será esto suficiente para curarlo? Sólo el tiempo lo dirá, pero es un comienzo.

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  1. Organización Meteorológica Mundial (2022). Global Annual to Decadal Climate Update. https://library.wmo.int/index.php?lvl=notice_display&id=22083
  2. Banco Interamericano de Desarrollo (BID). (2023). Acción Climática y Acuerdo de Paris: El Rol de las Ciudades de América Latina y el Caribe. https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/Accion-clima…
  3. Global Footprint Network. (2023). Earth Overshoot Day. https://www.footprintnetwork.org/our-work/earth-overshoot-day/
  4. United Nations Environment Programme (2021). From Pollution to Solution: A global assessment of marine litter and plastic pollution. Nairobi. https://wedocs.unep.org/xmlui/bitstream/handle/20.500.11822/36963/POLSOL…
  5. https://www.negawattahorro.com/
  6. https://www.instagram.com/penseedcr/