Nº 1, julio 2021

El mundo académico, como el resto del mundo, cambió en marzo 2020 con la pandemia, y en ningún aspecto mayor que en la enseñanza, de presencial a remota. Pero ¿cómo cambiaron los elementos fundamentales del método de casos y cuál ha sido el impacto en el aprendizaje?

Habiendo enseñado por el método de casos durante los 45 años anteriores. En ese momento estaba terminando de facilitar una serie de talleres sobre los elementos básicos del método con un grupo de colegas con menos años de experiencia, pero con quienes sobraba el talento y la energía.

Cuando iniciamos los talleres, en tiempos “normales” (si en algún momento había normalidad en una región tan convulsa como Centroamérica), la primera tarea era definir los temas. Hice una encuesta entre los veinte participantes, revisé algunas notas del C. Roland Christensen Center for Teaching and Learning, de HBS (Harvard Business School) y me puse a reflexionar sobre los pasos que siempre he seguido cuando estoy preparando para la discusión de un caso: pienso en lo que los estudiantes deben aprender (o aprender hacer) en la sesión, hago el plan de clase y el mapeo de las pizarras, elaboro las preguntas “gatillo” de cada bloque o “pasto” (pasture) de discusión, visualizo la dinámica de discusión en cada bloque y decido cómo voy a cerrar.

También reflexioné sobre los resultados de cursos que había enseñado, en los cuales sentía que había mayor aprendizaje. Claro que había algunas materias que se prestaban más a la enseñanza por el método de casos que otros, pero a veces tropecé en cursos tan apasionantes como estrategia y salí ileso de materias poco apreciadas como ANEC (Análisis Escrito de Casos). ¿Habría elementos más a fondo?

Llegué a la conclusión que más allá de la materia o del estilo, no hay sustituto para el diseño cuidadoso y la ejecución disciplinada de 6 elementos básicos: el contrato de enseñanza-aprendizaje entre el profesor y los estudiantes, el plan de la clase basado en los objetivos de aprendizaje, el inicio de la sesión, el uso de la pizarra / multimedia, la dinámica de la discusión (preguntando-escuchando-respondiendo) y el cierre. Justo completamos la ronda de los talleres sobre estos elementos cuando vino la pandemia.

En esta nueva realidad de encierro, pen-sé que no había más que hacer. Dudaba que los 6 elementos de la enseñanza por el método de casos tendrían mayor relevancia, pero estaba equivocado. Lo que descubrí, junto con los veinte colegas, es que la enseñanza remota sí hace cambiar cada uno de los 6 elementos. Pero lejos de ser menos relevantes, se vuelven críticos, y deben ser diseñados y ejecutados con aún mayor precisión, creatividad y disciplina.

En los números subsecuentes de este blog, vamos a profundizar en algunos de estos 6 elementos y en otros temas. El mensaje en este primer número es que los 6 elementos siguen siendo relevantes en la enseñanza remota, y que por la mayor precisión y disciplina que exige, nos puede convertir en mejores profesores del método de casos cuando regresemos a las aulas.