No. 6, diciembre 2021. 

Hace cien años, la Escuela de Negocios de Harvard publicó su primer caso, General Shoe Company (1921), de una sola página donde los empleados de la planta estaban dejando de trabajar hasta 45 minutos antes de finalizar la jornada de forma rutinaria. El caso termina con dos preguntas: ¿Cuáles son los factores gerenciales que podrían estar causando situación? y, ¿qué se debe hacer para remediarla?

Al leer sobre esta historia, escrita por los editores de HBS Publishing, reflexioné sobre otro aniversario: cincuenta años desde que terminé mi primer caso como investigador de INCAE. Fue San Miguelito (A), el primer caso en una serie de cuatro casos con un total de 87 páginas y ninguna pregunta al final, solo un desenlace “que me dejó con los pelos parados,” según el entonces director académico y último miembro visitante de la facultad de HBS en INCAE, David Korten.

Dos reflexiones: primero, cuán poco ha cambiado la esencia del método. El caso sigue siendo una descripción objetiva de una situación real y no inventada, cuyas causas son pocas veces evidentes, qué enfrenta un protagonista quien debe comprender el problema, evaluar las alternativas de solución y decidir qué hacer.

Segundo, cuánto había cambiado el entorno de los casos en los primeros cincuenta años. El gerente de la compañía zapatera se encontraba en un entorno estable, donde el comportamiento de los trabajadores podía explicarse por factores motivacionales que ahora son los clásicos pero que en ese año los académicos estaban apenas comenzando a comprender. El protagonista de San Miguelito, Paulino Salazar, un empresario panameño egresado del Programa de Alta Gerencia de INCAE quien acaba de ser nombrado alcalde del primer distrito autónomo del país, enfrenta una gama de retos económicos, sociales y políticos, en un entorno de cambio acelerado.

Como cortesía al gobierno de Panamá, país miembro de INCAE, el entonces Rector, Ernesto Cruz, le pidió a Guillermo Saint Malo, miembro del Comité Nacional de INCAE en Panamá quien conocía personalmente a Omar Torrijos, Presidente del país, entregarle una copia de los casos antes de publicarlos, ya que revelaban conflictos profundos entre su gobierno y la Iglesia. “Él no entiende inglés,” explicó Saint Malo, quien terminó leyendo y traduciendo simultáneamente el texto de los cuatro casos en voz alta durante varias horas. Al final, Torrijos le dijo que “los hechos que describen allí son correctos,” pero agregó que “los de la Iglesia no son ningunos santos.”

El primer uso de la serie San Miguelito no fue en INCAE sino en la Escuela de Leyes de Harvard, donde HBS profesor Joseph L. Bower estaba enseñando un curso sobre estrategia en la administración pública. Varios estudiantes habían ocupado altos cargos públicos, entre ellos algunos que habían trabajado en la alcaldía de Nueva York con la reciente administración de John Lindsay (1966-70), un joven alcalde quien, por coincidencia, nació en 1921, mismo año del primer caso.

Al final de la última sesión sobre San Miguelito, un ex miembro del equipo de Lindsay se me acercó. “Estos casos están disfrazados,” me dijo. “No son de Panamá. Estos son sobre los barrios de Nueva York.”

Posdata: en 2012 la serie San Miguelito apareció en la Revista INCAE para celebrar los 40 años desde su primera publicación.