No. 9, marzo 2022.

Una queja frecuente entre los estudiantes es el uso de casos viejos: los consideran irrelevantes dado el ritmo de los cambios sociales y tecnológicos, y muchas veces tienen razón. Pero “relevancia” tiene varias dimensiones, como señala John Lafkas, editor senior de Harvard Business Publishing, en un artículo titulado Why it’s OK to keep old cases in your syllabus: pueden haber conceptos relevantes, destrezas relevantes y situaciones relevantes. Doy algunos ejemplos de mi propia experiencia.

Un concepto en el campo del comportamiento humano es la distinción entre los factores que realmente motivan y aquellos que sólo evitan la insatisfacción (factores de “higiene”), desarrollado por Frederick Herzberg. En un encuentro casual con un ganadero en un vuelo entre Nicaragua y Costa Rica a principios de los años 70, el entonces director académico de INCAE, David Korten, escuchó este comentario del ganadero: “Hay dos tipos de empleado en la finca,” dijo. “Los sabaneros y los peones, con comportamientos totalmente distintos.” Fue el origen de una serie de casos con el mismo nombre, escritos en 1972, que todavía se usaban décadas después para la discusión y comprensión de esta teoría, que no ha perdido su relevancia.

Hay destrezas gerenciales que también siguen siendo relevantes, así como el análisis y diseño de líneas de producción en empresas con productos diversos. La serie Reframex, también escrita a principios de los 70, describe en detalle los procesos usados por una empresa de ladrillos y argamasas refractarios, que obliga a los estudiantes encontrar oportunidades de eliminar cuellos de botella y aumentar la capacidad de la planta, cuya tecnología no ha sufrido cambios sustanciales.

Tercero, hay situaciones singulares que a veces se repiten y que por esta razón, pueden tener mucha relevancia.  En una conferencia que impartí a ejecutivos en Cochabamba, Bolivia, poco después de la elección de Evo Morales, uno me preguntó sobre cómo deberían reaccionar las cámaras empresariales ante el nuevo gobierno del primer presidente indígena.

Pensé inmediatamente en el caso NAFCOC (National African Federated Chamber of Commerce and Industry) que escribí en Sudáfrica quince años antes. Nelson Mandela estaba al punto de ser elegido como primer presidente negro de ese país, y la comunidad empresarial sudafricana, tanto de raza negra como blanca, enfrentaba una coyuntura histórica no tan diferente que la de Bolivia, entre expectativas y temores.

Al empresario que me hizo la pregunta, le respondí que sería ilustrativo estudiar el caso de Sudáfrica para ver cómo Mandela y los empresarios encontraron objetivos comunes para la futura prosperidad del país. Imaginé cómo sería un encuentro entre los líderes de los sectores público y privado en Bolivia,

En conclusión, hay tres razones para mantener algunos casos viejos en el diseño de tu curso: por la relevancia del concepto, de la destreza gerencial necesaria o de la situación contextual que presenta.